Alcañiz, ¡al final caiste! Crónica del Cto. de España

Antes de entrar a describir cómo fue nuestra aventura en Alcañiz, me gustaría imaginar cómo fue la carta que recibió la RFEA con la propuesta de la ciudad turolense para desarrollar allí algo tan serio como un Campeonato de España. Debió de ser algo así:

"Muy Señor mío, quiero hacerle llegar nuestra candidatura para albergar el próximo Campeonato de España absoluto y veteranos, que con sumo orgullo será en Alcañiz, una localidad pequeñita cuya vida se resume en una calle, porque las demás calles que componen la ciudad no tienen un puñetero comercio abierto. Hemos pensado que haremos un 10 kms "Ciudad de Alcañiz" que salga junto con los participantes al Cto. de España, para darle más vida. Como la ciudad es pequeña nos hemos dejado los sesos en trazar un circuito que seguro le va a fascinar. Verá ud, salen todos juntos ocupando la calle entera, a los 50 metros les vamos a meter a todos en un sólo carril, a los 100 metros les vamos a hacer que giren 180º y vuelvan por donde han venido, de esta manera van a encontrarse los que vuelvan con los que todavía estén saliendo. Pero no pasa nada, colocaremos a 20 chavales con una cinta en medio, solucionado. A los 400 metros les vamos a meter otro giro de 180º y que bajen de nuevo por donde subieron antes, así se encontrarán con los que todavía no han salido. Y cuando lleguen abajo otra vez, esta idea nos ha parecido brillante, les vamos a dar otra vez otro giro de 180º y que vuelvan a subir, a lo loco. Y ya cuando estén arriba les sacamos de la ciudad, les hacemos correr por una carretera comarcal, desértica, sin nada a los lados y que allí corran a sus anchas. En el kms 6 ponemos un cono, que giren y que se vuelvan a la ciudad. Además se nos ha ocurrido que podemos venderles que la ciudad es llana y que sólo tiene un repechito de 200 metros en el km 8, cosa que es mentira, pero esto entre ud y yo, el repecho dura casi 1 km. Y ésta es nuestra propuesta, esperamos que le guste tanto como a nosotros y seamos la sede de su campeonato".

Y lo grave es que, alguien en RFEA, terminó de leer esta carta y dijo "me parece la polla esta idea, haremos el Campeonato en Alcañiz".

Ahora empieza la crónica ;-) 

Mi padre es mi héroe, así puedo resumir esta aventura. La semana pasada estuvo con gastroenteritis y se temió lo peor, hubo un día donde me dijo que "tal vez deberíamos anular el viaje", frase que le recordé ayer y le dije "los objetivos se persiguen hasta el final, la actitud lo es todo". 

Llegamos a Alcañiz el viernes a la hora de comer, y fuimos a por el dorsal. Habían montado una mini feria del corredor, muy cuca. Fuimos a comer al Parador, donde nos alojamos, que tienen un equipo fantástico que se ha portado genial con nosotros. Después de una siesta (yo había llegado ese día a las 2 am por cuestiones de trabajo) nos fuimos a dar una vuelta. Nos topamos con un crack, Sergio Salinero, nos tomamos unas cañas juntos y estuvimos charlando como 3 amigos. Conforme se fue aproximando la hora de cenar, y viendo que iba a ser imposible encontrar un bar abierto que diera algo de hidratos, decidimos quedarnos en el sitio donde estábamos, ya que el camarero era runner y nos podía preparar la pasta que quisiéramos. Al plan se sumaron Sergio y su madre, una mujer encantadora. 

De ahí al sobre, casi 8 horas de sueño que nos vinieron de cine. Desayunazo y a la zona de salida. Mi padre y Sergio tenían zona especial reservada para los que competían en el Campeonato, así que pude calentar un poco con ellos pero luego me quedé solito...

Como nadie pedía acreditar marca me metí en el cajón de 35, mal hecho, lo reconozco, pero empiezo a estar harto de que todo el mundo, independientemente de su marca, se ponga delante a hacerse la foto, así que yo, que no soy menos que nadie, ahí me puse, cajón de 35, debo salir en todas las fotos. Los participantes del campeonato salen a su cajón, abren cintas y nos juntamos todos (cosa que no entiendo, porque ellos debieron salir unos minutos antes). Dan el pistoletazo y ahí arranca el infierno. Teniendo en cuenta el inicio que he descrito al comienzo de este post...os podéis imaginar. Quise proteger a mi padre de caídas y zancadillas y cobré hasta en el dni. Patadas, codazos, me agarraron de la camiseta, empujones...increíble. No había forma de avanzar sin tocar a nadie.

El primer giro costó dios y ayuda y recibí un empujón que casi me manda a la pared, menos mal que lo vi venir y cargué todo mi peso en ese lado, de tal manera que el que salió despedido fue el intentó que me comiera la pared. Con el primer giro hecho, faltaban dos más. He de decir que el segundo fue más limpio y el tercero sólo me llevé dos codazos y una patada, pero nada más. Así que hecho el tercer giro ya sólo quedaba zumbar todo lo que pudiéramos y coger la carretera cuanto antes. Rápido encontramos nuestro ritmo así que las sensaciones fueron buenísimas. El calor empezó a apretar y correr por una carretera comarcal no mola nada. Cuando divisé el km 6 tuve que descolgarme, no podía seguir con el ritmo y si seguía así podía ralentizar a mi padre, así que me dejé caer y él siguió. Yo me paré en seco, estaba casi con respiración agónica y una sensación de calor que me iba a morir. Me quité la camiseta y me eche una botella de agua por encima. Cuando me encontré mejor retomé la carrera y pude terminar en 4:40, que no está mal. 

Acabé la carrera acordándome de más de uno, y no para bien. Mi padre terminó con 43 pelados, tiempazo para el tipo de carrera que fue. Ese tiempo, en Madrid, es casi un 41. Había hecho una gran carrera, controlando bien los ritmos, sin embalarse y terminando bien. Estoy orgulloso!

Las clasificaciones totales salieron rápido, pero las ordenadas por categorías no salieron hasta las 14 hrs...cosa que tampoco entiendo porque en pleno siglo XXI esto no tiene razón de ser.... Por cierto, la chica de la RFEA que iba a colgar las clasificaciones llevaba todos los papeles debajo del brazo y estaba teniendo problemas para organizarse, le pregunté si le podía ayudar y, después de mirarme de arriba a abajo, me dijo "no, sólo necesito encontrar papel celo". Y se fue, no escuché el "gracias" en ningún momento...

Nos fuimos al hotel, duchita y para Madrid. Sergio había acabado sexto, carrerón impresionante, estaba muy contento, aunque Sergio siempre tiene una sonrisa en la cara, es una persona de la que debemos aprender a diario, un ejemplo y una manera de entender este deporte con la que todos deberíamos comulgar. 



Ya de camino, a eso de las 14 hrs, me da por meterme en internet y...acababan de colgar las clasificaciones, miro la de mayores de 60 y ¡¡¡boom!!! Octavo!!! Menuda brutalidad!!!

Mi padre, que apenas lleva 3 años corriendo, está en el top ten de un campeonato de España, el octavo nada más y nada menos. Qué emoción y qué alegría, un momento mágico que recordaremos siempre. 

Pero este octavo puesto no es fruto de una carrera estupenda, es el resultado de mucha preparación, de muchos chips que decían "no" y que él cambió por un "es posible". De tardes de rodajes, de series fuertes, de ilusiones y de motivación. Es el fruto a un esfuerzo, a un afán de superación, a un inconformismo base. Es un reinventarse, para ser mejor y para dejar huella en otra parcela más. Mi padre se fue de Alcañiz siendo el octavo mejor atleta mayor de 60 años, ¡¡de España!! Es que es muy fuerte, aún no me lo creo. 

El viaje fue inmejorable, tuve la enorme suerte de vivirlo con él, y estos instantes me aportan más que la mejor marca del mundo. Se trata de un momento que recordaré siempre, que le contaré a mis nietos en las comidas familiares. Mi hijo sabrá que su abuelo hizo historia en Alcañiz, y será un recuerdo que se irá conmigo a la tumba y que siempre recordaré con amor. Porque la vida es esto, momentos que valen un universo y que nos llenan de felicidad, haciendo que los momentos malos se disipen y seamos más fuertes. 

A partir de ahora cuando ruede con mi padre pensaré que estoy corriendo con un top ten del atletismo español, si antes los rodajes no eran tranquilos...ahora van a ser la guerra. 

Mi padre se merecía esta alegría, porque el mundo es de los que sueñan, de los que se complican la vida para que momentos así lleguen. Este octavo puesto es sólo la antesala de todo lo que está por llegar, y todo ello, si las patas me lo permiten, lo viviré todo lo cerca suya que pueda. Gracias pater, Jefe, por ser tan cojonudamente grande. Gracias a todo el equipo Clínica Menorca por haberle acogido tan genial y tratarle con tanto cariño, gracias Ramiro por habernos dado tanto y por cambiar el chip que no funcionaba en mi cabeza, tuyo es el mérito de que ahora sonría corriendo. Y a todos y cada uno de nuestros amigos, familiares y conocidos, porque todos, en mayor o menor medida, habéis colaborado en este éxito. 

"Todo sueño conlleva sacrificios, cuanto más grande sueñes, más grandes serán los sacrificios que deberás hacer. Pero la gloria está ahí, esperándote, y cuando la alcanzas todos los sacrificios han merecido la pena", Dabiz Muñoz 


El Jarama pudo conmigo. San Silvestre fallida!

Hubiera querido escribir otra crónica, pero es lo que hay. Iba con sensaciones inmejorables, después de Aranjuez me encontraba genial. Había entrenado bien así que…¿por qué no aspirar al 45?

Quizás ese fue mi error…

El lugar era inmejorable, el mítico circuito del Jarama. La organización estaba siendo de 10, el parking genial (puedes dejar el coche a escasos metros de la salida) y todo francamente bien. La salida de 5 kms era antes que la de 10 kms, y ahí participaba Rodrigo. Hizo buena carrera, entrando en undécima posición. Le vi muy suelto, sin la cara torcida que tenía este tiempo atrás…me alegré mucho de ver sus avances.

En la de 10 kms participábamos mi padre, mi hermano y yo. Si, habéis leído bien, mi hermano.
El tío estaba súper motivado, tenía muchas ganas pero también mucho respeto, cosa que está bien, porque mi hermano es de los que sale escopetado y a los 10 minutos no puede con la vida. Pero en este caso supo dosificar y logró terminar como lo que es, un verdadero campeón. La última vuelta la hizo con una gran compañía, Rodri hizo de apoyo moral y tengo dos fotos que valen oro! Desde aquí, de manera pública, mi enhorabuena por la gesta, hizo un carrerón, muy inteligente y bien dosificada. Chapó!

Y ahora viene lo bueno. Mi padre se había empeñado en correr conmigo los 10 kms, a mi lado. “Si te quieres aburrir…” contesté yo cuando me hizo el ofrecimiento.

Arrancó la carrera y yo me sentía bien. Pero claro, a los 10 metros…cuesta. Y qué cuesta! Eso no terminaba nunca, una pendiente demasiado dura y que no daba tregua. A la mitad de la subida ya supe que iba a ser muy difícil subirla dos veces más, pero bueno. Fijamos el ritmo, 4:25. Iba bien. No tocándome las narices, pero bien.

Pasamos el km 5 y ahí ya se torció el día. Pasé por la meta, quedaba vuelta y media al circuito y mirando a Rodri le hice señales de que iba a pinchar seguro. Me cayó una bronca tremenda por su parte pero era la realidad. Iba tan mal que nada más doblar la vuelta me paré a la derecha a coger aire, si seguía 5 metros más me iba a desplomar, eso seguro. Tenía la respiración agónica no, lo siguiente. Y ya ahí fue cuando le dije a mi padre que el tiempo se iba, que el ritmo no lo iba a mantener ni jarto de vino y que se había acabado. Recuperé el aliento y comencé a trotar, con la impotencia no poder ir más rápido. Y con rabia, mucha rabia.

En el km 8 se me pegó un tío que me contó su vida y no le di una mala respuesta de milagro, estaba yo calentito…

Y nada, paso por meto y el crono marca 48 y pico…no sabía dónde meterme, esa es la realidad. Aún hoy es difícil explicar la sensación que me invadió al terminar la carrera.

Ahora me daré un tiempo sabático de carreras, me limitaré a entrenar, a encontrarme mejor y cuando vaya a una carrera será con garantías de hacer algo digno, no de repetir lo que sucedió en el Jarama.


Así que nada, volveré….

Crónica Carrera Aranjuez 2015

"Con el freno de mano echado", éste puede ser el titular que hubiera escrito el día antes. Con un 52 en Canillejas y más ilusión que entrenamiento, con terminar en Aranjuez con un 49 iba yo a estar más feliz que Falete en el McDonalds. Lo cierto es que desayunando en casa el domingo noté un bienestar tremendo, notaba la sensación, casi olvidada ya, de que todo estuviera listo para el combate, estaba tranquilo. Seguramente tendrá algo que ver que el viernes hice un rodaje con mi padre, Rodri y Lorenzo, donde las sensaciones no pudieron ser mejores.

Así que estaba tranquilo. Fuimos a Aranjuez, en el mismo coche, mi padre, Damián y yo. Se nos dió de cine, aparcamos a escasos metros de la salida, lo que representa un triunfo en toda regla. Un frío de narices, eso sí. Pero entramos a un bar donde un cola cao caliente me puso firme. Allí nos reunimos todos, con Enrique a la cabeza que nos había hecho el inmenso favor de recoger los dorsales, infinita gratitud porque de lo contrario hubiéramos tenido que darnos un viaje que hubiera complicado mucho nuestro día.

Alberto, Guille, Damián, Enrique, mi padre y servidor, entorno a una mesa y con un buen café. El único que llevaba hinchada era Alberto, cuya novia e hija no pueden ser más agradables. Damián ya me había convencido en el coche de que saliéramos juntos Enrique, él y yo. Iban a ir a 4:30, yo no estaba muy convencido, pero pensé que lo que durara estaría bien, y a la aventura me fui.



Después de calentar y saludar a todos los miembros del team que allí nos juntamos, fuimos hacia el cajón de salida. Aquí le doy un 10 a la organización, impecable. Bien organizado por cajones y 4 salidas, fantástico. Esto no quitó que nada más salir se me empezara a meter gente y en el primer kilómetro ya había perdido de vista a Enrique y a Damián. “Bien empezamos” pensé…

Pero pasé el primer km a 4:35, y elegí no bajar el ritmo, si aguantaba esa velocidad podría terminar de categoría. Iba yo con mi musiquita, tan ricamente, disfrutando lo que podía dada la situación, e intentando no pensar mucho. Llegué al 6 muy bien, pero a partir del 7 ya el tema se complicó. Decidí bajar ritmo, ponerme a 4:45, porque vi que si seguía igual seguramente no terminara.

En ese momento sonó en mi ipod un diálogo de Rocky que tengo grabado y que en todos los momentos especiales y duros de mi vida me he puesto. Cuando Rocky dice “nadie golpea más fuerte que la vida, pero aguantas mientras avanzas…hay que avanzar sin dejar de aguantar, así es como se gana”. Aquí me emocioné un poco, porque estos meses atrás fueron difíciles, hemos tenido una pérdida en la familia, luego el tema mío de tiroides que por fortuna se queda en susto, pero menudo susto…también me acordé mucho de Carlota, a la que había visto hacía poco…y claro, las lágrimas salen. Pero las piernas seguían, y el ritmo se mantenía.

Antes de llegar al 8 vi a Elena y a Edu en un lateral, me dieron ánimos y he de decir que me vine un poco arriba. Por desgracia, la única cuesta que hay en todo Aranjuez me la pusieron en el km 8.400…y ya tenía yo las patas que ni la flamenca del whatsapp.

Último km, tocaba apretar los dientes. La marca ya estaba hecha pero si seguía bien acababa en 46. Y así fue. 46 y pico. Muy contento, le debo una caña a Trili pero dadas las circunstancias se la pago y hasta le pongo un bocadillo de jamón.

Qué carrera más bonita, qué emoción, y qué felicidad. Mi padre termino en 43, no está fuerte ni nada el abuelo… Alberto hizo un señor tiempo (56’, y estoy convencido que fue viendo los pajaritos y rascándose el bolo) y Guille otro (52’, ahí es nada). Impresionante. Damián terminó en 44, está volviendo a ser el que era, y en breve rozará el 40, estoy convencido. Enrique sacó un 43 que le supo a gloria, si las lesiones le respetan va a sacar toda esa calidad que tiene en las patas.

Y por último quiero agradecer todo el cariño recibido por parte de Ramiro Matamoros y los compañeros del clínica Menorca, y esto intento escribirlo sin ponerme a llorar, que conste. A Ramiro le tengo que reconocer, y agradecer, el cariño especial de estas semanas atrás, el que haya sabido sacar al Jose runner que era feliz sólo con correr, y que ahora está volviendo a disfrutar. Y al team…pues qué deciros, que se me pusieron los pelos de punta cuando os vi en meta y os girasteis todos para preguntarme qué tal estaba y cómo me había ido. Ana, Rebecca, David, Micra, Roberto, Rulo,…sin palabras. Enhorabuena Ana y Rebecca por esa marcaza que os abre las puertas de la internacional, os lo merecéis de aquí a Lima! Y encima mejor gente no podéis ser…



Gracias a Damián, Osquitar (que no tuvo el día pero que el cabrón está fuerte y lo sabe) y a Trili. Gracias Rodri por esos rodajitos chulos. Gracias Perdiguero, Tenorio, Salinero y cía porque no hay vez que me veáis que no tengáis un gesto de cariño. Gracias pater por no darme tregua, y por tirar de mi para volver a correr.


A todos, GRACIAS. Keep running!